Mostrando entradas con la etiqueta 004 Tour Luis Miguel 2011-2011. Mostrar todas las entradas
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Locas por Luismi / Clarín



La fiebre por Luis Miguel ya se instaló en Córdoba. Y si no, pregúnteles a ellas, que, pese a que faltan 7 días para que las entradas se pongan a la venta para el show del 9 de noviembre, ya montaron guardia en la puerta del Orfeo. “No es ningún sacrificio para nosotras. Hace rato que lo esperamos. Cuando nos enteramos que venía empezamos a armar el operativo. Queremos estar delante de sus narices”, expresó a Clarín Marcela, de 39 años que encabeza la pasionada y tempranera fila sobre la calle Rodríguez del Bustos. Detrás de ella están Virginia (33) y Mariela (29). “Llegamos cerca de las 8 pensando que la venta comenzaba mañana. Pero cuando nos informaron que era el martes 14, decidimos quedarnos igual”, explicó una de ellas. Su compañera, señaló que “queremos la entradas de 650 pesos”.

En Chile, Luis Miguel batió el récord de precios más caros para un concierto / Diario Clarín


Las entradas VIP para sus recitales en Santiago costarán el equivalente a 480 dólares.


Luis Miguel vuelve a cantar con look nuevo


Los seguidores de Luis Miguel deberán ir preparando los bolsillos para los shows que el cantante dará en el país dentro de dos meses. A juzgar por lo que ocurre en Chile, la mano viene con precios salados. El cantante batió todos los récords de precios para un concierto en el país vecinos al fijar en 480 dólares el valor de los boletos VIP.

El artista mexicano dará dos conciertos en Chile, los días 17 y 18 de noviembre, en el Movistar Arena de Santiago. Los boletos más baratos costarán el equivalente a 36 dólares.
El récord de boletos caros para Chile lo tenía hasta hoy Madonna, que en dos recitales de 2008 fijó los más caros en el equivalente a 475 dólares.
Luis Miguel protagonizará un concierto recorriendo su último trabajo, Labios de miel, que saldrá a la venta la semana próxima.
El cantante dará tres recitales en el estadio Vélez Sarsfield, los días 25, 26 y 27 de noviembre. Antes, el 7 de ese mes irá a Corrientes, el 9 y el 10 a Córdoba y el 12 a Mendoza. También estará en Rosario, el 23 de noviembre.

2010nov11 | Luismi no quiere que lo miren | Clarín (Argentina)



Título: Luismi no quiere que lo miren
AutoresLucas Cruzado y Marta Platía,
Fuente: diario Clarín
Lugar y fechaBuenos Aires, Argentina 11/nov/2010
Linkhttp://www.clarin.com/espectaculos/Luismi-quiere-miren_0_370163066.html





Luismi no quiere que lo miren
Antes de cantar a estadio lleno en el Superdomo de Córdoba mostró sus veleidades de estrella exigiendo que el personal del staff que lo cruzara, desviara la vista. Y aún hubo más caprichos...
Lucas Cruzado y Marta Platía, Corresponsalía Córdoba.

LAS MUJERES MÁS DE 10.000 DAMAS AULLARON POR ÉL DURANTE LAS DOS HORAS QUE DURÓ EL RECITAL.


Prohibido mirar. Esa es la directiva que bajaron desde el entorno de Luis Miguel para quienes se cruzaran con el cantante mexicano durante su estadía en Córdoba. “La verdad es que es muy gracioso. Nosotros trabajamos en el Orfeo y, obviamente, en algún momento nos cruzamos con él. En esos casos, si lo tenemos de frente, tenemos la orden de agachar la cabeza y mirar al suelo o para los costados. Él no quiere que lo mire ninguna mujer”, contaron a Clarín desde el staff del Superdomo, lugar donde Luismi cantó a estadio repleto el martes y anoche. La última vez que el astro mexicano estuvo en Córdoba fue en el año 2008, y sucedió algo similar. En aquel entonces, el cantante tampoco permitió miradas de parte del sexo opuesto. “Es un tipo raro, no sé ... Es muy introvertido y hace la suya”, describieron a este diario quienes compartieron las horas previas al primer show que dio en Córdoba. Entre los pedidos que hizo Luis Miguel para su camarín, se destacan: 24 toallas blancas (12 de baño y 12 de mano); una tabla de quesos artesanales, un bowl de nueces, frutas varias y 12 botellas de agua mineral marca FIJI: “No EVIAN, tiene que ser FIJI”, reza literalmente el comunicado. Además, reclamó para su íntimo espacio en el Orfeo, unas 20 rosas blancas de tallo largo despinado en un florero largo. Lo curioso es que, durante la primera gala del martes, el cantante ni siquiera pisó el camarín perfumado con vainilla. Es que Luismi llegó en auto minutos antes del comienzo del recital, subió su vehículo a un montacargas que lo depositó detrás de las tablas y de ahí, saltó a cantar. Los cambios de ropa se hicieron detrás de las cortinas y así, el camerino permaneció intacto. El martes, pisando el mediodía, Luis Miguel pidió un helicóptero para sobrevolar la ciudad y las sierras cordobesas. Por último, reclamó a su seguridad personal “un buen trato para sus fans” y que revisen “minuciosamente” cada uno de los regalos que le acercan al hotel.


El show íntimo de Luismi / Clarin

El cantante actuó para 2.000 personas en una cena exclusiva. Hubo famosos y también anónimos que pagaron hasta 3.000 pesos por ver y escuchar de cerca al mexicano.


Antes de los cuatro shows en Vélez que arrancan hoy, Luis Miguel convocó a ricos y famosos en una cena show exclusiva en Costa Salguero. Pero más allá de las figuras de la farándula, también hubo quienes rompieron el chanchito, se embadurnaron de lentejuelas, raso o encaje y pagaron entre 1.800 y 3.000 pesos para que el Rey Sol les cante casi como en el living de su casa.

Con mousse de foie de ave, salmón del Pacífico, lomo en costra de hierbas y croustillant de chocolate, los estómagos quedaron contentos antes de que Luismi empezara a cantar a la hora del postre (23.30), en un concierto calcado del que dará en el estadio, acompañado por doce músicos.
Entre las 2.000 personas repartidas en 250 mesas del salón, la gran figura fue Susana Giménez, que compartió la cena con su hija Mercedes, su yerno Eduardo Celasco, y sus amigos Selva Alemán, Arturo Puig y Teté Coustarot. Fueron de los privilegiados que casi sintieron el aliento del cantante a centímetros del escenario.
Flavia Palmiero, Lola Ponce (con sus padres), Sabrina Garciarena, Panam, Carolina Baldini, Kike y Alvaro Teruel, entre otros, tuvieron que prestarse incesantemente a las fotos que les pedían los anónimos. Lo mismo que el doble de Luis Miguel que aprovechó sus cinco minutos de fama prestada, pero como cualquier hijo de vecino tuvo que hacer la fila para ir al baño.
Antes del revoleo de servilletas, al mejor estilo poncho de Soledad, en las mesas ocurrían situaciones dignas de comedia. Por ejemplo, la abogada María del Carmen Albano vivía su sueño hecho realidad: su marido e hijos la sorprendieron con una entrada como regalo de cumpleaños y ella, después de un fahion emergency fugaz, disfrutaba de la noche. Luismi también contó con compatriotas en la platea, como el caso de Brenda, que coreó a la par del cantante con la pasión de un auténtico mariachi.
Después del mexicano, fue un salteño el más requerido para los autógrafos: el nochero Kike Teruel, declarado fanático del hombre que hace pocos meses parecía tragado por la tierra, juzgaba: “Por lejos es el mejor cantante latino. Nunca lo vi en vivo y por eso me decidí a volar desde Salta solamente para este show”.
Después de que el champagne bajara de a litros, el rubio se despachó con unos 30 temas de todas las épocas. Eso sí, nada de bromas personalizadas a la platea. Ni el glamour de los invitados lo hizo salir a Luismi de esa postura de escasez de palabras. En las pantallas detrás del escenario ni siquiera faltó la imagen y la voz de Frank Sinatra.
Mientras, en los baños las señoras y señoritas se emperifollaban como si el mismísimo protagonista de la noche fuera a llevárselas al hotel. “Me siento como en Hollywood”, confesaba una. Hubo una hora y media de canciones, con bises y los mismos gritos exaltados que en el pasto del estadio. Pero acá con una copa de champagne y mucho brillo de lentejuelas.

A pura seducción, Luis Miguel renovó en Vélez el romance con sus seguidoras / Clarín


Esta noche dio el primero de los cuatro shows previstos en Capital. Hizo un repaso de tres décadas de carrera y también presentó las canciones de "Labios de miel", su último disco.

Luego de dos años de ausencia, Luis Miguel volvió a renovar el romance que mantiene con las fanáticas porteñas. Esta noche dio el primero de los cuatro shows previstos en Capital, ante unas 20 mil seguidoras que invadieron de suspiros la cancha de Vélez.

De traje azul, camisa blanca y corbata rayada, Luismi abrió el espectáculo a las 21.57 con Te propongo. Luego siguieron canciones como Suave y Con tus besos, así como una respetuosa y orquestada versión de de Volver, el tango de Carlos Gardel y Alfredo Le Pera.
Luego, video y audio mediante, Luis Miguel hizo un dueto con el fallecido Frank Sinatra para la canción Fly with me, que grabara hace más de 10 años con el cantante estadounidense.
Baladas románticas, boleros y canciones pop componen el último trabajo discográfico de Luis Miguel, titulado Labios de miel, en el que hay temas de Armando Manzanero y otros del cantante en coautoría y que salió a la venta en agosto pasado.
En este recorrido argentino ya vieron a Luis Miguel cerca de 100.000 personas, cifra que igualará con sus cuatro conciertos con localidades agotadas en Vélez, desde hoy y hasta el domingo. El último rey de la canción latina se encuentra desde el 7 de noviembre en el país, cuando se presentó en Corrientes, actuando luego en la ciudad de Córdoba (dos fechas en el Orfeo Superdomo), Rosario y San Luis.
El tránsito del Luís Miguel Tour 2010 continuará en Trelew (el miércoles venidero), Neuquén (el viernes 3 de diciembre), Bahía Blanca (el sábado 4), para cerrar el 5 en Mar del Plata.
Famoso por sus reclusiones donde evita toda relación con la prensa y el público, y por disponer de un pequeño "ejército personal" que lo aleja de contactos indeseados, el cantante obliga a apagar todas las luces del backstage antes de salir a escena, sólo bebe agua mineral de las islas Fiji en sus giras y exige que en su camarín haya un jacuzzi, toallas negras y blancas, quesos de primera línea, nueces y frutas de estación.

IMPECABLE. Luis Miguel, para el delirio de las fanáticas, arranco el show con “Te propongo”. (Carlos Bairo) / Calrín









Luismi hizo suspirar a todo Vélez con sus temas de amor / Diario Clarín

IMPECABLE. Luis Miguel, para el delirio de las fanáticas, arranco el show con “Te propongo”. (Carlos Bairo)

Dos años esperaron las porteñas para volver a verlo. Quince días acamparon para comprar las entradas del primer show. Y 700 pesos pagaron las más fanáticas para respirar el mismo aire que el “Rey sol”. Ayer, en el estadio de Vélez Sarsfield, no hubo playa ni bikinis azules pero el calor de Buenos Aires fue tan suave que, en los rostros felices de las seguidoras de Luis Miguel, todos, pero todos los esfuerzos, parecían haber valido la pena.
En el marco de su tour 2010 y tan solo dos meses después del lanzamiento de su último disco Labios de miel –a la venta desde el 14 de septiembre–, el primero de los cuatro conciertos que el mexicano tiene programados para la ciudad de Buenos Aires, comenzó a las 21.57, acompañado por un intenso viento que cruzaba el estadio de Liniers.
Hombre de pocas palabras y de elegancia a base de su traje negro y zapatos lustrados, la estrella saludó a las espectadoras e inició el espectáculo al son de Te propongo esta noche. Le siguieron canciones como Suave y Con tus besos.
Después de un año de rumores que aseguraban que el astro permanecía en coma, producto de patologías que oscilaban entre virus no especificados y una liposucción mal practicada, el cantante se mostró saludable y cantó para un estadio repleto de mujeres. En lo que va de la gira nacional, ya lo han visto en Argentina 100 mil personas y 120 mil son las localidades que ya fueron vendidas para las noches en Vélez.
Ayer, el espectáculo del músico, similar a los ya dados en Paraguay, Corrientes, Córdoba, Santa Fe y San Luis, propuso un recorrido por las canciones inoxidables que Luis Miguel ha cosechado en sus tres décadas de carrera.

Con mucho ritmo, Luis Miguel sigue conquistando al público argentino / Clarín

Hoy es el segundo show de cuatro programados en el estadio Vélez, en el marco de su tour 2010. Con entradas agotadas, presentará su último disco, Labios de Miel, ante 20 mil espectadores.


“¡Ahí está. Es él. Miralo!”, gritó eufórica una mujer cuando Guillermo Elias, el doble de Luis Miguel irrumpió anoche en la zona vip del estadio Vélez Sarsfield y generó un alboroto entre las fans que inmediatamente se abalanzaron sobre él. “Te pido una foto, por favor”, “Dame un beso, sos igual al Rey sol”, fueron algunos de los comentarios de las espectadoras, que lo redujeron de tal manera que tardó más de media hora en ubicarse en su asiento que, como era de esperar, estaba entre las primeras filas frente al escenario.
El acoso hacia El doble -como se hace llamar-, fue desmedido pero de alguna manera justificado. Dos años esperaron las porteñas para volver a ver a Luis Miguel, el auténtico. Aproximadamente quince días estuvieron acampando en los alrededores del estadio para comprar las entradas para lo que fue el primero de los cuatro shows en Buenos Aires y  pagaron hasta 700 pesos para poder estar cerca de él y obtener, en una de esas, alguna mirada o gesto.
“Compré entradas vip para los cuatro shows, para mi hija y para mí”, le contó a Clarín.com una fanática que confesó que casi se queda sin marido cuando se tatuó en el pecho Luis Miguel. “No me importa haber gastado tanta plata, él lo vale”, sonrió, cómplice.
Los rostros se mostraban felices y ansiosos. La idea de renovar el romance se acercaba. Tras los rumores sobre su estado de salud, las más de 20 mil fanáticas presentes querían que saliera a escena y se lo pedían a través de los cánticos y suspiros. Su aparición no sólo iba a complacerlas a nivel musical, sino que además iba a romper con el hermetismo que rodea su entorno privado.
Finalmente, a las 21.57 se apagó la luz. Los gritos ensordecedores de las fans se apoderaron del estadio, donde las localidades se encuentran agotadas. Con un impecable traje negro, camisa blanca y corbata rayada, Luismi abrió con Te propongo esta noche, una canción de su álbum Amarte es un placer (1999).  Luego siguieron canciones como Suave y Con tus besos, así como una respetuosa y orquestada versión de Volver, el tango de Carlos Gardel y Alfredo Le Pera. La seguidilla dio lugar, con video y audio mediante, a un dueto con el fallecido Frank Sinatra para la canción Fly with me, que grabó hace más de 10 años con el cantante estadounidense.
Las fanáticas, fieles a su amor incondicional, recién tomaron asiento en el quinto o sexto tema, cuando el Rey cantó Tres palabras y La barca, aunque la serenidad duró poco. La seguidilla de temas clásicos y movidos como Cuando calienta el sol, Será que no me amas, Como es posible, no dieron respiro alguno.
Es así que en la hora y veinte aproximadamente que duró el recital no se escuchó un No se tú, Hasta al fin o Hasta que me olvides, por citar algunos de los clásicos lentos que el artista no solía pasar por alto en sus shows, por los menos hasta ayer.
Fue claro el giro musical que Luismi quiso hacer esta vez. Alejado ya de los lentos y con mucho ritmo, focalizó su show en los álbumes más viejos. Hizo un repaso por Decídete (1983), Busca una mujer (1984), 20 años (1990), Aries (1993) y, lógicamente,  por su último disco, titulado Labios de Miel, que salió a la venta en agosto pasado.
Si bien el recital fue entretenido, la exaltación del público –y del propio Luis Miguel- comenzó a decaer hacia la mitad del show. Los esfuerzos del mexicano por entusiasmar a los más de 20 mil espectadores fueron escasos. Se lo vio bailar poco y prácticamente no interactuó con el público. No es novedad que es un artista de pocas palabras, pero en esta ocasión –y a diferencia del 2008- se lo vio menos hablador y simpático con la gente. Un “los quiero mucho, gracias”, fue todo lo que dijo.
A eso, se le sumaron otros factores desfavorables. El sonido, esta vez, no fue de lo más óptimo. La potencia de la intachable voz del cantante no era la misma que la de otros años. Y de a poco las quejas comenzaron a correr por el sector vip. Por momentos, el volumen de la voz alcanzaba niveles inesperados y emocionaba al público, pero decaía en cuestión de minutos.
La seguidilla de temas movidos entretuvo a los espectadores, pero a la larga comenzó a tornarse un poco aburrido. El hecho de que las imágenes proyectadas sobre las pantallas gigantes que conformaban la escenografía hayan sido similares a las de varios recitales anteriores es un detalle que tampocó pasó desapercibido.
Físicamente, a Luis Miguel se lo vio radiante. Con su sonrisa enloqueció toda la noche a la tribuna femenina. Los tres cambios de vestuario fueron impecables. Arrancó con el mencionado traje negro. Luego, apareció en escena con una camisa negra y un saco de terciopelo del mismo color; y, terminó con la clásica remera ajustada, que hizo delirar a las fans.
A yer, el espectáculo del músico, similar a los ya dados en Paraguay, Corrientes, Córdoba, Santa Fe y San Luis, propuso un recorrido arriesgado por las canciones más movidas que componen tres décadas de su repertorio artístico y que hicieron bailar a miles de fanáticas y enojar a otras que esperaban más boleros y baladas románticas.

Salió para todos / Diario Clarín

Luis Miguel en Vélez. El debut 2010 del “Rey Sol” en Buenos Aires, con sus hits clásicos y una extrema sobriedad de look.




Son las 20 y la bajada de autopista con salida al estadio de Vélez Sarsfield está cortada. Hay policías. Y hay, también, unas hormiguitas con remeras rosas. Son fanáticas. Tan fanáticas que hablan con los señores uniformados y pasan caminando.
El recital de Luis Miguel está pautado para las 21.30 y ya, por la avenida Juan B. Justo, circulan muchachas y no tanto. Están vestidas para una disco. Si lo último son los zuecos de madera, los tienen. Si lo más in son las polleras altas, no faltan. Se pusieron todo, y así desfilan durante cuadras y cuadras, aunque las baldosas estén flojas, aunque el calor que ya anuncia la cercanía del verano aplaste.
Pero no todas son mujeres. También están ellos. Como ese chico de camisa blanca. Mira a las transeúntes y no puede resistirse: se prueba los largavistas mientras, con la otra mano, sostiene una botellita de agua y espera a su novia que está comprando una remera. ¿Le gustará Micky? Quizás sí. Quizás él es como Roberto: 38 años, fila 32, asiento 15, 6 años de casado y 10 de novio con Marcela, de 39.
“Somos de La Pampa”, cuenta Roberto. “Apenas las entradas salieron a la venta, estuve tres horas discando. Gracias a San Visa ... lo pagaremos en cuotas”.
¿Pero a vos te gusta? A mí me encanta. Cuando nos casamos, entramos con Un te amo .
Marcela recuerda que su marido la llamó al trabajo para decirle que había conseguido las dos localidades. Es su revancha: hace añares, cuando las entradas costaban 40 pesos, iba a venir a Buenos Aires, pero su prima no llegó a comprar los tickets. Ahora valen 800. Más el viaje y la estadía en el hotel...
Lacónico. Intimo. Alegre. Anteayer, el Rey Sol salió al escenario a las 21.57 y arrancó el primero de sus cuatro shows en Vélez con Te propongo , siguió con Suave y Con tus besos . Cantó a dúo Come Fly With Me junto con Frank Sinatra, que desplegaba su voz desde una pantalla gigante. Y dio uno de esos shows en los que los novios pudieron tararear las decenas de temas, porque esta vez, el concierto fue a base de clásicos: La chica del bikini azul , La incondicional , Entrégate y más.
Tres cambios de looks: traje negro con camisa blanca y corbata a rayas. Saco de paño y camisa negra desabotonada y, finalmente, remera negra. Todo oscuro. Todo sobrio. Para brillante, su sonrisa, signo inequívoco del astro, tan suya como los rodillazos al aire, o los saltitos en el lugar.
Catorce músicos, dos coristas y dos guardaespaldas morenos y altísimos escoltaron al hombre. Luismi les hizo señas a estos últimos para que lo sostuvieran del saco cada vez que quiso acercarse a darle las manos a las fans. ¿Un divo precavido? Sí, pero siempre amado e inoxidable.
Rincón Luis Miguel
20 aniversario (1999 - 2019)
(Buenos Aires, Argentina)
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