Título: Luis Miguel tiene historia en Ciudad Juárez
Autor: Cynthia Camacho
Medio: El diario
Ciudad y fecha: Ciudad Juárez, Chihuahua, 1/sep/2012
Link: http://www.diario.com.mx/notas.php?f=2012/09/01&id=c00d0ec2f2990195edc4f738f42f6882
Luis Miguel tiene historia en Ciudad Juárez
Julio de 1993 fue la última vez que Luis Miguel estuvo en Ciudad Juárez, y aunque pudiera pensarse que ‘El Sol’ nada tiene qué ver con esta frontera, su carrera y su vida, tienen más relación con la ciudad de lo que muchos saben.
Las primeras veces que el cantante cantó interpretó en público fueron aquí a principios de la década de los 80, y cuando regresó en 1993 vino en la cúspide de su trayectoria, como toda una estrella.
Arnoldo Cabada de la O, director general de Canal 44 fue quien lo presentó por primera vez en televisión, y Antonio Candelas promotor de conciertos, fue quien lo trajo por última vez a esta ciudad, hace casi 20 años al Estadio Olímpico Benito Juárez.
Los dos recuerdan y comparten con El Diario el lado anecdótico de la relación del cantante con esta fronteriza ciudad.
Los Gallego Basteri en Los Nogales
Era el año de 1976 cuando Luis Gallego (Luisito Rey), su esposa Marcela Basteri, y los hermanos Pepe y Mario Gallego llegaron a Ciudad Juárez.Arnoldo Cabada De la O recuerda que venían a promocionar una canción que Luis Rey hizo famosa, llamada ‘Frente a una Copa de Vino’.
“Tuvo una temporada aquí, seguramente hasta 1979 más o menos, y se fueron nuevamente a la Ciudad de México. Mantuvimos una permanente comunicación ya que nuestra relación era muy fraterna porque nos encontramos muy bien como amigos, y se presentó una gira para Luisito Rey que abarcó parte de Estados Unidos, y de ahí a Puerto Rico”.
La familia Gallego regresó de nuevo a Juárez, donde Pepe y Mario (tíos de Luis Miguel), tenían un programa de cocina en el Canal 44, mientras Luis Rey seguía trabajando y descubriendo el talento de su pequeño hijo.
“Se hospedaron en mi casa; en aquella oportunidad los tiempos eran más modestos, más sencillos. Y sin que esto llegara a una cosa exagerada, tuve la oportunidad de tenerlos como invitados en mi hogar de la calle Río Balsas en la colonia Los Nogales, donde vivo desde hace más de 50 años, ahí vivió Luis Miguel, Marcela y Luisito Rey por decirte una semana, tiempo que me permitió conocer al jovencito”, mencionó el empresario en entrevista exclusiva.
En ese momento, Luis Miguel tenía 6 años y se llevaba muy bien con Alejandro y Armando, los hijos más pequeños de Cabada.
“Y siempre se andaban allí hasta peleando. Hicieron una gran amistad cuando eran pequeños pero, como todas las cosas no la pudieron hacer aquí en Juárez para levantarse artísticamente y se regresaron a la Ciudad de México”, agregó.
“Regresaron a Juárez en 1981. Yo acababa de estrenar la frecuencia del Canal 44 y tenía los estudios de la televisora en la Avenida Vicente Guerrero, frente al parque Borunda. Entonces llegó ahí Luisito Rey y me dijo: ‘Te tengo una sorpresa: Ya traigo a mi hijo perfectamente bien educado, bien preparado. Me he dedicado exclusivamente a mostrarle lo difícil que es el arte de cantar”, relata.
“Entonces acordamos Luisito Rey y yo lanzarlo en el Canal 44 y no recuerdo si fue en 1981 o 1982, Luis Miguel lanzó sus primeras expresiones artísticas con una extraordinaria voz en el Canal 44 como ustedes lo han visto y ya cantaba canciones bien difíciles como ‘La Malagueña’ con unos altos y bajos y unos agudos extraordinarios”.
La presentación del 1993
Antonio Candelas tenía 20 años de edad en 1993, y se asoció con unos inversionistas de la ciudad de Chihuahua para presentar al cantante en un lugar grande, ya que antes se había presentado en el Centro de Comercio y Convenciones, en Gimnasio de la Universidad, la Plaza Monumental y el Gimnasio Municipal de esta ciudad. El promotor tenía la confianza de los inversionistas, en virtud de que ya había traído a la ciudad los shows de Chayanne, Miguel Mateos, Alejandra Guzmán, Timbiriche, entre otros.
“La idea inicial era hacerlo en la Plaza de Toros donde se habían presentado la mayoría de los shows grandes, entonces yo tenía la inquietud de hacerlo en el estadio. Dije: Bueno, ¿quién más para poder correr un riesgo de ese tamaño? Luis Miguel era un artista que daba la certeza de que lo podía llenar”, dice Candelas, quien radica actualmente en El Paso.
El concierto fue un domingo de julio de 1993, y según recuerda Antonio Candelas, el cantante llegó el sábado (un día antes) acompañado de su hermano Alejandro y su pareja de aquel tiempo Erika Camil.
“Fui por ellos al aeropuerto privado de Ciudad Juárez, era en la tarde, y llegando él quiso ir a cenar. Se me ocurrió llevarlo al Shangri-La, pero antes fui con su jefe de seguridad al restaurante, revisamos el lugar, lo autorizó, fuimos al (desaparecido) hotel Silvia’s y de ahí nos fuimos a cenar”.
El promotor recuerda que entre los elementos de seguridad de ‘El Sol’, había agentes que habían pertenecido al Estado Mayor Presidencial.
“Cuando regularmente yo llegaba a un lugar con un artista, la gente gritaba o se emocionaba de verlo, y lo curioso con Luis Miguel es que, siendo un artista tan fuerte, con una personalidad tan mágica, cuando llegamos al restaurante la gente dejó de comer, casi se les caía la boca, se quedaban callados, nunca habían visto llegar a un artista a un lugar y que la gente se quedara callada”.
Una de las cosas que más sorprendió al promotor fue que ‘Luismi’ volteaba su plato al revés para que le sirvieran la comida sobre la base. Al preguntarle el por qué, contestó que lo hacía para atraer buena suerte.
Una vez que terminaron de cenar, el cantante pidió que lo llevaran a un videobar, pero antes lo consultó con su jefe de seguridad. “Se me ocurrió llevarlo al (desaparecido) Vértigo, entonces el jefe de seguridad me empieza a preguntar del lugar y cómo era, no quiso correr el riesgo, y le dijo a Luis Miguel que no podía ir”, relata aún sorprendido Candelas.
“Para mí fue muy increíble que un artista de ese nivel respetara la decisión de un empleado suyo. Eso habla de lo profesional que es. Dijo: ‘Está bien, lo que tú digas’, y no lo dejó ir, porque obviamente toda su integridad estaba puesta en las manos de su jefe de seguridad”
Emocionado con los juarenses
Candelas platica que al llegar al estadio, el artista vio la cantidad de autos y gente y se emocionó tanto que dijo: “Este show va a ser increíble”.
“El estaba totalmente emocionado de cantar en Juárez. Recordaba que tuvo su primer concierto gracias a Don Arnoldo Cabada, él fue pieza fundamental en su carrera y no lo olvidaba”.
Esa fue la primera vez que se encontró con un contrato muy específico en cuanto a las necesidades de su camerino y su staff.
“Tuve que contratar a una persona para que cubriera esas necesidades. No recuerdo las cosas que pidió, sólo que fue muy específico y que todo lo que representa el show indicaba que era una persona muy supersticiosa”.
Contrario a lo que muestra en el escenario, el promotor se encontró con una persona muy seria, que no hablaba más de lo necesario y se mostraba poco expresivo.
“El tenía una actitud muy distinta, es un artista muy completo y entregado a su show. Cuando hicimos el soundcheck se enojaba con su staff si algo no estaba bien. Se fijaba en los detalles, es muy perfeccionista”.
La inversión total en ese tiempo fue de 320 mil dólares más 15 mil dólares de jets y nunca se había efectuado un concierto en el estadio.
“Luis Miguel quedó fascinado. A las 2:00 a.m. nos fuimos al Hotel Silvia’s, y me sorprendió que a esa hora se fue a nadar”, finalizó Candelas.
Seguro desde niño
Don Arnoldo recuerda al ‘Sol’ como un niño muy atento, cordial y tierno con sus amigos y las personas que iban a conocerlo, que no mostró ni una pizca de nervios a la hora de cantar.
“Desde un principio lo enseñaron a entrarle con ganas, le decían: ‘a cantar’, y cantaba como los verdaderos ángeles. Nada más tenía sus dientitos un poquito disparejos pero era un niñito con un carisma extraordinario, era un niño bonito y con un arte extraordinario para cantar”.
Su primera presentación pública fue para una fiesta de año nuevo que se celebró en el desaparecido hotel Camino Real, en el Pronaf.
“Sin que esto lo consideremos como algo fuera de lo normal, lo hicimos con amor, con sencillez, no lo publicitamos ni lo prodigamos, lo presentamos simplemente porque fuimos y somos y seguiremos siendo amigos de la familia Gallego Basteri”, concluyó el patriarca de Canal 44.
