La película donde Antonio Banderas casi muere, Catherine Zeta-Jones enamoró a Michael Douglas y Anthony Hopkins descubrió a Luis Miguel | Infobae (Argentina, 4 junio 2023)



Título: La película donde Antonio Banderas casi muere, Catherine Zeta-Jones enamoró a Michael Douglas y Anthony Hopkins descubrió a Luis Miguel
Fuente: Infobae
Lugar y fechaArgentina, 4 junio 2023 
Linkhhttps://www.infobae.com/teleshow/2023/06/04/la-pelicula-donde-antonio-banderas-casi-muere-catherine-zeta-jones-enamoro-a-michael-douglas-y-anthony-hopkins-descubrio-a-luis-miguel/



TELESHOW
La película donde Antonio Banderas casi muere, Catherine Zeta-Jones enamoró a Michael Douglas y Anthony Hopkins descubrió a Luis Miguel
La máscara del Zorro mostró una nueva versión de la historia del enmascarado más querido del mundo. Sus protagonistas no solo filmaron un éxito, también vivieron situaciones inolvidables
Autor | Infobae | Argentina, 4 junio 2023


Si existe un héroe inmortal y transversal es el Zorro. Todos alguna vez soñamos ser o compartir aventuras con ese enmascarado que solo con una capa, un antifaz y su espada pone en su lugar a los malos y reivindica a los buenos. Y entre los todos los que soñaban con ser el Zorro también estaba un chavalito que jugaba con sus amigos en las plazas de Málaga. “Compartía su sentido de justicia, su respeto por la libertad y la defensa de los débiles. Aunque no sé si tengo sus cojones para defender sus ideales. Bueno creo que sí”, contaría ese jovencito, ya convertido en actor de renombre, y que en 1998 protagonizaría La máscara del Zorro: Antonio Banderas.

El lector memorioso recordará que el personaje del Zorro nació de la inventiva de Johnston McClulley en la novela La maldición de Capistrano, que apareció publicada como folletín en 1919. La historia resultó tan atractiva que, al año siguiente, se filmó la primera película que lo tuvo como protagonista: La marca del Zorro. Con ese mismo título, en 1940, se estrenó otra versión protagonizada por Tyrone Power. Pero la que se instaló para siempre en la memoria es la versión de 1952, cuando de la mano de Walt Disney y con Guy Williams de protagonista, el Zorro se convirtió en héroe, figura y personaje inmortal.

Después, el enmascarado siguió apareciendo en historietas y en distintas variantes para el cine; una de las más recordadas fue protagonizada por el que en ese momento era el hombre más hermoso del mundo: Alain Delon. En 1981, la parodia, La última locura del Zorro con George Hamilton fue un fracaso quizá porque más que un héroe mostraba un señor bastante patético. Diecisiete años después llegó una nueva versión esta vez con Banderas, Anthony Hopkins y Catherine-Zeta Jones como protagonistas, Martín Campbell en la dirección y en la producción el rey Midas de Hollywood, Steven Spielberg.

En La máscara del Zorro (alerta spoiler) la historia cuenta que pasaron veinte años desde que don Diego de la Vega (Hopkins), logró liberar a Alta California de la opresión colonial, pero a cambio perdió su libertad y familia. El destino lo cruzará con Alejandro Murieta (Banderas) un ex ladrón que se convertirá en su sucesor y vivirá una historia de amor con Elena (Zeta-Jones).

El proyecto comenzó a gestarse en 1995 y fue gracias a la mente tan creativa como poderosa de Steven Spielberg. Como tantos chicos, durante su infancia el creador de ET era fanático de la serie que tenía a Guy Williams de protagonista. Ya como hombre fuerte de Hollywood, decidió asociarse con Tristar para llevar a la pantalla a su héroe. Lo consiguió con un presupuesto de 35 millones de dólares.

La silla de director se la ofrecieron a Robert Rodríguez que venía de dirigir La balada del pistolero. Arrancó bien, pero dos meses antes de empezar a filmar pidió 10 millones más de presupuesto y como le respondieron que no, decidió marcharse. Su lugar lo ocupó Martín Campbell.

Para el rol de un don Diego de la Vega entrado en años llamaron a Sean Connery que rechazó el convite. La segunda opción fue Hopkins que al recibir la propuesta pensó que se trataba de un error, al fin de cuentas siempre lo llamaban para papeles “serios” y fue justamente por eso que aceptó, ya era tiempo de divertirse un poco. “Además lo bueno de interpretar al Zorro viejo es que el mundo sabe que, aunque tiene más experiencia, es más lento por lo que no tendré que esforzarme tanto con la espada”, justificaba.

En su rol de productor, Spielberg volvió a demostrar que lo suyo no era suerte sino talento. No intervino en la escritura del guion pero a la versión final le sumó cinco páginas de acotaciones que, a decir de los autores, “eran ideas fantásticas”. No solo enriqueció el texto, también mostró su ojo experto para elegir actores. Propuso a una desconocida actriz galesa, Catherine Zeta-Jones, con la que nunca había trabajado y ni siquiera había visto en vivo, pero una noche haciendo zapping en su televisor la descubrió en una serie y sentenció: Es ella. Y fue ella.

Faltaba encontrar al nuevo Zorro. Debía ser alguien sexy, tierno y latino. Se pensó en una figura que en ese momento estaba en la cima de su carrera musical y deseaba probarse como actor: Luis Miguel. Al artista mexicano la propuesta le pareció interesante y decidió sumarse. Hizo pruebas de vestuario con capa y máscara, pero el rodaje demandaba un tiempo que iba a contramano de su proyecto original: grabar un disco en inglés y renunció. Ante el adiós de Luismi, se convocó a Antonio Banderas. 

Para el español encarnar al enmascarado fue cumplir el sueño del pibe y eso que ya había cumplido varios. El hijo del comisario y la maestra no solo había sido el actor favorito de Pedro Almodóvar, también triunfaba en Hollywood con películas como Philadelfia, Entrevista con el vampiro, Asesinos y la balada del pistolero. Ante la nueva propuesta aceptó sin dudar orgulloso de encarnar al “único superhéroe español que consiguió llegar a Hollywood”. Si lo cuestionaban por encarnar a un héroe que combatía a sus compatriotas, respondía sincero: “Puedo reconocer que mi país, España, hizo cosas terribles en América. La conquista de México no es algo que me haga feliz, pero aquello ocurrió hace quinientos años y yo no tengo nada que ver”.

Con los actores contratados comenzó la superproducción. La filmación no se realizó en Estados Unidos sino en México que resultaba mucho más económico y rebajaba impuestos. Entre técnicos y extras se contrataron a siete mil mexicanos que tuvieron que enfrentar temperaturas que rondaban los cuarenta grados y a pesar de cuidados e hidratación siempre alguno se desmayaba. Los trajes de época tampoco ayudaban a sobrellevar el clima.

El gran problema no fue el calor, ni el idioma distinto, ni siquiera la llamada “Venganza de Moctezuma” que asegura que todo extranjero que visita México sufre diarrea por no adaptarse a su comida. El gran problema fue la aduana. Por la frontera debían pasar toneladas de explosivos y una gran cantidad de armas que, aunque eran de utilería, se percibían como reales, lo que implicaba horas de trámites e inspecciones. Las autoridades estadounidenses llegaron a retener por nueve días gran parte del material, entre lo que se encontraba la espada del propio Zorro, que ni siquiera era de metal sino de plástico.

Si el calor era un problema para los actores y la aduana un obstáculo para los productores, algo resultó una condena para Banderas: los fotógrafos. Mientras rodaba, su esposa Melanie Griffith decidió visitarlo en el set junto con Stella, la hija de ambos que había nacido unos meses antes, el 24 de septiembre de 1996. Conseguir la imagen familiar “espontánea” provocó que se vivieran situaciones incómodas con fotógrafos escondidos que se hacían pasar por extras o aparecían en lugares insospechados.

Mientras el español lidiaba con lo bueno y lo malo de su tarea, el que la pasaba de maravillas era Hopkins. No solo andaba feliz y sin guardaespaldas, sino que un día decidió manejar solo hasta las playas de Acapulco. Estaba tan contento con su “aventura” que en el camino paró para comprar un par de discos de Luis Miguel y Julio Iglesias, como revelaría tiempo después. Repetía que estaba harto de trabajar en el cine británico, porque aunque los críticos lo amaban él se aburría terriblemente y que por eso, ser don Diego le resultaba muy divertido ya que era algo muy diferente a lo que solía hacer.

Cuando no estaban escapando de los fotógrafos o viajando a la playa, Hopkins y Banderas recibían rigurosas clases de esgrima. Para entrenarlos se contrató a Bob Anderson, que entre sus alumnos había tenido a Erroll Flyn. Previamente, Banderas entrenó durante cuatro meses con el equipo olímpico de esgrima de su país. Si el español asombraba a todos como esgrimista, el británico maravillaba con su dominio del látigo, propuso varias coreografías y le enseñó a su compañero como usar esa cuerda de tres metros como arma mortal.

Banderas se negaba a ser reemplazado por dobles en las escenas de riesgo. Todo iba bien, hasta que un día casi termina mal. Por su seguridad siempre usaba un arnés pero algo falló en una toma: “Me dijeron que no tenía el arnés. Hasta ese momento no había perdido el equilibrio. Pero cuando me di cuenta que no tenía la protección entré en pánico”, contó en el programa De tú a tú y remató con humor “Aquello tenía una caída de 30 metros. Una forma muy estúpida de morir, haciendo del gilipollas”.

Si hubo momentos de tensión, también hubo otros de electrizante sensualidad. Zeta-Jones y Banderas protagonizaron lo que llamaron “la pelea sexy” donde ambos se enfrentan con sus espadas mientras realizan sensuales movimientos. Esa escena tendría una consecuencia impensada: un actor consagrado se enamoraría de la galesa. Según cuentan, cuando Michael Douglas la vio en pantalla, con esos primeros planos que realzaban la belleza de la actriz, quedó tan obnubilado que le rogó a Antonio Banderas que se la presentara. “Me dijeron que Michael Douglas quería conocerme y estaba un poco nerviosa porque no sabía por qué”, recordaría la galesa.

A pedido de su compañero y pese a los 25 años de diferencia, Catherine aceptó salir con Douglas. El primer encuentro no fue mágico, el reconocido seductor venía charlando cordialmente cuando intentó realizar un comentario halagador que a la actriz le sonó desubicado. “Después de media hora de estar hablando le dije: ¿Sabes? Voy a ser el padre de tus hijos, pero ella me respondió: ¿Sabes? creo que vi y escuché mucho de ti el día de hoy y creo que es momento de decir buenas noches.”, contaría el protagonista de Bajos instintos. Pese al mal comienzo, siguieron otros encuentros y desde entonces con altibajos siguen juntos.

Cuando la película se estrenó debió enfrentar a dos producciones con mayor presupuesto y efectos especiales: Arma Mortal 4 y Armaggedon. Sin embargo, el enmascarado se impuso: “Mi pequeña espada le ganó a todas esas armas fantásticas”, se ufanaba Banderas. Y la clave de su éxito quizá no está en los protagonistas, las espadas, las peleas aguerridas o las peleas sexies sino que a todos por un rato nos gusta creer que, sin otro poder más que las ganas de hacer justicia, se puede derrotar a esos que son malos con los buenos y buenos con los malos. Porque ya sabemos que: “Al hombre del mal él sabrá castigar, marcando la zeta del Zorro”.





ENGLISH

The movie where Antonio Banderas almost died, Catherine Zeta-Jones fell in love with Michael Douglas and Anthony Hopkins discovered Luis Miguel
The mask of Zorro showed a new version of the story of the most beloved masked man in the world. Its protagonists not only filmed a success, they also experienced unforgettable situations

If there is an immortal and transversal hero, it is Zorro. We all ever dream of being or sharing adventures with that masked man who, with only a cape, a mask and his sword, puts the bad guys in their place and vindicates the good guys. And among all those who dreamed of being Zorro there was also a little boy who played with his friends in the squares of Malaga. “He shared his sense of justice, his respect for freedom and defense of the weak. Although I don't know if I have the balls for him to defend his ideals. Well, I think so," said that young man, who had already become a renowned actor, and who in 1998 would star in The Mask of Zorro: Antonio Banderas.

The memory reader will remember that the character of Zorro was born from the inventiveness of Johnston McClulley in the novel The Curse of Capistrano, which was published as a serial in 1919. The story was so attractive that, the following year, the first film featuring it was filmed. It had as its protagonist: The Mark of Zorro. With the same title, in 1940, another version starring Tyrone Power was released. But the one that was installed forever in the memory is the 1952 version, when by the hand of Walt Disney and with Guy Williams as the protagonist, Zorro became a hero, figure and immortal character.

Later, the masked man continued to appear in comics and in different variants for the cinema; one of the most remembered was carried out by what at that time was the most beautiful man in the world: Alain Delon. In 1981, the parody, The Last Folly of Zorro with George Hamilton was a failure, perhaps because more than a hero it showed a rather pathetic man. Seventeen years later, a new version arrived, this time with Banderas, Anthony Hopkins and Catherine-Zeta Jones as protagonists, Martín Campbell in the direction and Hollywood's King Midas, Steven Spielberg, in production.

In The Mask of Zorro (spoiler alert) the story tells that twenty years have passed since Don Diego de la Vega (Hopkins) managed to free Alta California from colonial oppression, but in exchange he lost his freedom and his family. Fate will cross him with Alejandro Murieta (Banderas) a former thief who will become his successor and will live a love story with Elena (Zeta-Jones).

The project began to take shape in 1995 and it was thanks to the creative and powerful mind of Steven Spielberg. Like many boys, during his childhood, the creator of ET was a fan of the series that had Guy Williams as the protagonist. Already a Hollywood strongman, he decided to partner with Tristar to bring his hero to the screen. He got it on a budget of $35 million.

The director's chair was offered to Robert Rodríguez, who had just directed La balada del pistolero. He started off well, but two months before filming he asked for a 10 million-plus budget and when they said no, he decided to leave. His place was taken by Martin Campbell.

For the role of an elderly Don Diego de la Vega, they called Sean Connery who refused the invitation. The second option was Hopkins who, upon receiving the proposal, thought it was a mistake, after all, they always called him for “serious” roles and that was precisely why he accepted, it was time to have a little fun. "Also, the good thing about playing the old Zorro is that the world knows that, although he has more experience, he is slower so I won't have to work as hard with the sword," he justified.

In the role of his producer, Spielberg once again demonstrated that his thing was not luck but talent. He was not involved in writing the script but he added five pages of directions to the final version that, according to the authors, "were fantastic ideas." Not only did it enrich the text, it also showed his expert eye in choosing actors. He proposed an unknown Welsh actress, Catherine Zeta-Jones, with whom he had never worked or even seen live, but one night while surfing on her television he discovered her in a series and declared: It's her. And it was her.

She needed to find the new Zorro. She had to be someone sexy, tender and Latino. They thought of a figure who at that time was at the top of his musical career and wanted to try himself as an actor: Luis Miguel. The Mexican artist found the proposal interesting and he decided to join. He did costume tests with a cape and mask, but the shooting demanded time that he was going against his original project: to record an album in English and he resigned. Before Luismi's goodbye, Antonio Banderas was summoned.

For the Spaniard, embodying the masked man was fulfilling the kid's dream and that he had already fulfilled several. The son of the commissioner and the teacher had not only been Pedro Almodóvar's favorite actor, he also triumphed in Hollywood with films like Philadelphia, Interview with the Vampire, Assassins and the Gunslinger's Ballad. Faced with the new proposal, he accepted without hesitation, proud to embody the "only Spanish superhero who managed to reach Hollywood." If they questioned him for embodying a hero who fought his compatriots, he would sincerely reply: “I can admit that my country, Spain, did terrible things in America. The conquest of Mexico is not something that makes me happy, but that happened five hundred years ago and I have nothing to do with it.

With the hired actors the blockbuster began. The filming was not done in the United States but in Mexico, which was much cheaper and lowered taxes. Between technicians and extras, seven thousand Mexicans were hired who had to face temperatures around forty degrees and despite care and hydration someone always fainted. The period costumes did not help to cope with the weather either.

The big problem was not the heat, nor the different language, not even the so-called "Moctezuma's Revenge" which ensures that every foreigner who visits Mexico suffers from diarrhea for not adapting to their food. The big problem was customs. Tons of explosives and a large number of weapons had to pass through the border that, although they were props, were perceived as real, which implied hours of paperwork and inspections. The US authorities even retained a large part of the material for nine days, among which was Zorro's own sword, which was not even made of metal but plastic.

If the heat was a problem for the actors and customs an obstacle for the producers, something was a condemnation for Banderas: the photographers. While filming, his wife Melanie Griffith decided to visit him on set along with Stella, their daughter who had been born a few months earlier, on September 24, 1996. Getting the "spontaneous" family image led to uncomfortable situations with hidden photographers. who posed as extras or appeared in unexpected places.

While the Spaniard dealt with the good and the bad of his task, the one who had a wonderful time was Hopkins. Not only was he happy and without bodyguards, but one day he decided to drive alone to the beaches of Acapulco. He was so happy with his "adventure" that on the way he stopped to buy a couple of records by Luis Miguel and Julio Iglesias, as he later revealed. He repeated that he was fed up with working in British cinema, because although the critics loved him, he was terribly bored and that is why being Don Diego was very fun for him since it was something very different from what he used to do.

When they weren't escaping photographers or traveling to the beach, Hopkins and Banderas took rigorous fencing classes. To train them, Bob Anderson was hired, who had included Erroll Flyn among his students. Previously, Banderas trained for four months with his country's Olympic fencing team. If the Spaniard astonished everyone as a fencer, the British amazed with his mastery of the whip, proposed several choreographies and taught his partner how to use that three-meter rope as a deadly weapon.

Banderas refused to be replaced by stuntmen in stunts. Everything was going well, until one day it almost ended badly. For his safety, he always used a harness, but something went wrong in one take: “They told me I didn't have a harness. Until that moment he hadn't lost his balance. But when I realized that I did not have protection, I panicked, "he told the program From you to you and finished off with humor" That had a fall of 30 meters. A very stupid way to die, playing the asshole.

If there were moments of tension, there were also others of electrifying sensuality. Zeta-Jones and Banderas starred in what they called "the sexy fight" where they both face each other with their swords while performing sensual movements. That scene would have an unexpected consequence: a consecrated actor would fall in love with the Welsh woman. According to what they say, when Michael Douglas saw her on the screen, with those close-ups that enhanced the beauty of the actress, he was so captivated that he begged Antonio Banderas to introduce her to him. "They told me that Michael Douglas wanted to meet me and he was a little nervous because he didn't know why," the Welsh woman would recall.

At the request of her partner and despite the 25-year difference, Catherine agreed to go out with Douglas. The first meeting was not magical, the well-known seducer had been chatting cordially when he tried to make a flattering comment that sounded out of place to the actress. “After half an hour of talking I told him: you know? I am going to be the father of your children, but she answered me: Do you know? I think I saw and heard a lot from you today and I think it's time to say good night.", the protagonist of Low Instincts would say. Despite the bad start, other matches followed and from then onnces with ups and downs are still together.

When the film was released, it had to face two productions with a bigger budget and special effects: Lethal Weapon 4 and Armaggedon. However, the masked man prevailed: "My little sword beat all those fantastic weapons," Banderas boasted. And the key to its success may not lie in the protagonists, the swords, the fierce fights or the sexy fights, but rather that we all like to believe for a while that, with no other power than the desire to do justice, you can defeat those who are bad with the good and good with the bad. Because we already know that: "He will know how to punish the evil man, marking the Z of Zorro."



FRANÇAIS

Le film où Antonio Banderas a failli mourir, Catherine Zeta-Jones est tombée amoureuse de Michael Douglas et Anthony Hopkins a découvert Luis Miguel
Le masque de Zorro a montré une nouvelle version de l'histoire de l'homme masqué le plus aimé au monde. Ses protagonistes ont non seulement filmé un succès, ils ont également vécu des situations inoubliables

S'il y a un héros immortel et transversal, c'est bien Zorro. Nous rêvons tous d'être ou de partager des aventures avec cet homme masqué qui, avec seulement une cape, un masque et son épée, remet les méchants à leur place et donne raison aux gentils. Et parmi tous ceux qui rêvaient d'être Zorro, il y avait aussi un petit garçon qui jouait avec ses amis sur les places de Malaga. « Je partageais son sens de la justice, son respect de la liberté et de la défense des faibles. Même si je ne sais pas si j'ai les couilles pour défendre leurs idéaux. Eh bien, je pense que oui", a déclaré ce jeune homme, qui était déjà devenu un acteur de renom, et qui jouera en 1998 dans Le Masque de Zorro : Antonio Banderas.

Le lecteur de mémoire se souviendra que le personnage de Zorro est né de l'inventivité de Johnston McClulley dans le roman La Malédiction de Capistrano, publié en feuilleton en 1919. L'histoire était si séduisante que, l'année suivante, le premier film mettant en scène il a été filmé et avait pour protagoniste : La Marque de Zorro. Avec le même titre, en 1940, une autre version mettant en vedette Tyrone Power est sortie. Mais celle qui a été installée à jamais dans la mémoire est la version de 1952, lorsque par la main de Walt Disney et avec Guy Williams comme protagoniste, Zorro est devenu un héros, une figure et un personnage immortel.

Plus tard, l'homme masqué a continué à apparaître dans les bandes dessinées et dans différentes variantes pour le cinéma ; l'une des plus mémorables a été réalisée par ce qui était à l'époque le plus bel homme du monde : Alain Delon. En 1981, la parodie, La dernière folie de Zorro avec George Hamilton fut un échec, peut-être parce que plus qu'un héros elle montrait un homme plutôt pathétique. Dix-sept ans plus tard, une nouvelle version est arrivée, cette fois avec Banderas, Anthony Hopkins et Catherine-Zeta Jones comme protagonistes, Martín Campbell à la réalisation et le roi Midas d'Hollywood, Steven Spielberg, à la production.

Dans Le masque de Zorro (alerte spoiler), l'histoire raconte que vingt ans se sont écoulés depuis que Don Diego de la Vega (Hopkins) a réussi à libérer l'Alta California de l'oppression coloniale, mais en échange il a perdu sa liberté et sa famille. Le destin le croisera avec Alejandro Murieta (Banderas) un ancien voleur qui deviendra son successeur et vivra une histoire d'amour avec Elena (Zeta-Jones).

Le projet a commencé à prendre forme en 1995 et c'est grâce à l'esprit créatif et puissant de Steven Spielberg. Comme tant de garçons, pendant son enfance, le créateur d'ET était un fan de la série qui avait Guy Williams comme protagoniste. Déjà homme fort d'Hollywood, il a décidé de s'associer à Tristar pour porter son héros à l'écran. Il l'a fait avec un budget de 35 millions de dollars.

Le fauteuil de metteur en scène est offert à Robert Rodríguez, qui vient de mettre en scène La balada del pistolero. Ça a bien commencé, mais deux mois avant le tournage, il a demandé un budget supplémentaire de 10 millions et quand on lui a dit non, il a décidé de partir. Sa place a été prise par Martin Campbell.

Pour le rôle d'un Don Diego de la Vega âgé, ils ont appelé Sean Connery qui a refusé l'invitation. La deuxième option était Hopkins qui, en recevant la proposition, a pensé que c'était une erreur, après tout, ils l'appelaient toujours pour des rôles "sérieux" et c'est précisément pour cela qu'il a accepté, il était temps de s'amuser un peu. "De plus, la bonne chose à propos de jouer l'ancien Zorro, c'est que le monde sait que, même s'il a plus d'expérience, il est plus lent, donc je n'aurai pas à travailler aussi dur avec l'épée", a-t-il justifié.

Dans son rôle de producteur, Spielberg a une fois de plus montré que son truc n'était pas la chance mais le talent. Il n'a pas participé à l'écriture du scénario mais il a ajouté cinq pages de directives à la version finale qui, selon les auteurs, "étaient des idées fantastiques". Non seulement il a enrichi le texte, mais il a également montré son œil expert dans le choix des acteurs. Il proposa une actrice galloise inconnue, Catherine Zeta-Jones, avec qui il n'avait jamais travaillé ni même vu en live, mais un soir en surfant sur sa télévision il la découvrit dans une série et déclara : C'est elle. Et c'était elle.

Restait à trouver le nouveau Zorro. Ça devait être quelqu'un de sexy, tendre et latino. Ils ont pensé à une figure qui, à cette époque, était au sommet de sa carrière musicale et voulait s'essayer en tant qu'acteur : Luis Miguel. L'artiste mexicain a trouvé la proposition intéressante et a décidé de s'y joindre. Il fait des essais de costumes avec cape et masque, mais le tournage lui demande un temps qui va à l'encontre de son projet initial : enregistrer un album en anglais et il démissionne. Avant les adieux de Luismi, Antonio Banderas a été convoqué.

Pour l'Espagnol, incarner l'homme masqué, c'était réaliser le rêve du gosse et qu'il en avait déjà réalisé plusieurs. Le fils du commissaire et de l'instituteur avait non seulement été

Acteur fétiche de Pedro Almodóvar, il a également triomphé à Hollywood avec des films comme Philadelphie, Entretien avec un vampire, Assassins et Ballade du Gunslinger. Face à la nouvelle proposition, il accepte sans hésiter, fier d'incarner le "seul super-héros espagnol qui a réussi à rejoindre Hollywood". S'ils l'interrogeaient pour avoir incarné un héros qui a combattu ses compatriotes, il répondrait sincèrement : « Je peux admettre que mon pays, l'Espagne, a fait des choses terribles en Amérique. La conquête du Mexique n'est pas quelque chose qui me rend heureux, mais cela s'est passé il y a cinq cents ans et je n'y suis pour rien.

Avec les acteurs engagés, le blockbuster a commencé. Le tournage ne s'est pas fait aux États-Unis mais au Mexique, ce qui était beaucoup moins cher et les taxes réduites. Entre les techniciens et les figurants, sept mille Mexicains ont été embauchés qui ont dû faire face à des températures d'environ quarante degrés et malgré les soins et l'hydratation, quelqu'un s'est toujours évanoui. Les costumes d'époque n'aidaient pas non plus à faire face aux intempéries.

Le gros problème n'était pas la chaleur, ni la langue différente, pas même la soi-disant "Moctezuma's Revenge" qui garantit que chaque étranger qui visite le Mexique souffre de diarrhée pour ne pas s'être adapté à sa nourriture. Le gros problème était la douane. Des tonnes d'explosifs et un grand nombre d'armes devaient traverser la frontière qui, bien qu'étant des accessoires, était perçue comme réelle, ce qui impliquait des heures de paperasse et d'inspections. Les autorités américaines ont même conservé une grande partie du matériel pendant neuf jours, parmi lesquels se trouvait la propre épée de Zorro, qui n'était même pas en métal mais en plastique.

Si la chaleur était un problème pour les acteurs et les coutumes un obstacle pour les producteurs, quelque chose était une condamnation pour Banderas : les photographes. Pendant le tournage, sa femme Melanie Griffith a décidé de lui rendre visite sur le plateau avec Stella, leur fille née quelques mois plus tôt, le 24 septembre 1996. Obtenir l'image "spontanée" de la famille a conduit à des situations inconfortables avec des photographes cachés qui posés comme des figurants ou apparus dans des endroits inattendus.

Alors que l'Espagnol s'occupait des bons et des mauvais côtés de sa tâche, celui qui a passé un moment merveilleux était Hopkins. Non seulement il était heureux et sans gardes du corps, mais un jour il a décidé de conduire seul jusqu'aux plages d'Acapulco. Il était si heureux de son "aventure" qu'il s'est arrêté en chemin pour acheter quelques disques de Luis Miguel et Julio Iglesias, comme il l'a révélé plus tard. Il a répété qu'il en avait marre de travailler dans le cinéma britannique, car bien que les critiques l'aimaient, il s'ennuyait terriblement et c'est pourquoi être Don Diego était très amusant pour lui car c'était quelque chose de très différent de ce qu'il faisait.

Lorsqu'ils n'échappaient pas aux photographes ou ne se rendaient pas à la plage, Hopkins et Banderas ont suivi des cours d'escrime rigoureux. Pour les former, Bob Anderson a été embauché, qui avait eu Erroll Flyn parmi ses élèves. Auparavant, Banderas s'était entraîné pendant quatre mois avec l'équipe olympique d'escrime de son pays. Si l'Espagnol étonnait tout le monde en tant qu'escrimeur, le Britannique émerveillait par sa maîtrise du fouet, il proposait plusieurs chorégraphies et apprenait à son partenaire à utiliser cette corde de trois mètres comme arme mortelle.

Banderas a refusé d'être remplacé par des cascadeurs dans les cascades. Tout allait bien, jusqu'au jour où ça a failli mal finir. Pour sa sécurité, il utilisait toujours un harnais, mais quelque chose s'est mal passé d'un coup : « Ils m'ont dit que je n'avais pas de harnais. Jusqu'à ce moment, il n'avait pas perdu l'équilibre. Mais quand j'ai réalisé que je n'avais pas de protection, j'ai paniqué », a-t-il raconté à l'émission De tú a tú et a terminé avec humour « Ça a fait une chute de 30 mètres. Une façon très stupide de mourir, jouer le connard.

S'il y a eu des moments de tension, il y en a eu aussi d'autres d'une sensualité électrisante. Zeta-Jones et Banderas ont joué dans ce qu'ils ont appelé "le combat sexy" où ils se font face avec leurs épées tout en effectuant des mouvements sensuels. Cette scène aurait une conséquence inattendue : un acteur consacré tomberait amoureux de la Galloise. D'après ce qu'ils disent, quand Michael Douglas l'a vue à l'écran, avec ces gros plans qui mettaient en valeur la beauté de l'actrice, il a été tellement captivé qu'il a supplié Antonio Banderas de la lui présenter. "Ils m'ont dit que Michael Douglas voulait me rencontrer et j'étais un peu nerveuse parce que je ne savais pas pourquoi", se souvient la Galloise.

A la demande de son compagnon et malgré les 25 ans de différence, Catherine a accepté de sortir avec Douglas. La première rencontre n'a pas été magique, le séducteur de renom avait discuté cordialement lorsqu'il avait tenté de faire un commentaire flatteur qui sonnait déplacé à l'actrice. « Après une demi-heure de conversation, je lui ai dit : tu sais ? Je vais être le père de vos enfants, mais elle m'a répondu : Le savez-vous ? Je pense que j'ai beaucoup vu et entendu parler de toi aujourd'hui et je pense qu'il est temps de te dire bonne nuit.", dirait le protagoniste de Low Instincts. Malgré le mauvais départ, d'autres matches ont suivi et dès lorsnces avec des hauts et des bas sont toujours ensemble.

A sa sortie, le film devait faire face à deux productions au budget et aux effets spéciaux plus conséquents : L'Arme fatale 4 et Armaggedon. Cependant, l'homme masqué l'a emporté : "Ma petite épée a battu toutes ces armes fantastiques", s'est vanté Banderas. Et la clé de son succès ne réside peut-être pas dans les protagonistes, les épées, les combats acharnés ou les combats sexy, mais plutôt qu'on aime tous croire un moment que, sans autre pouvoir que le désir de rendre justice, on peut vaincre ceux qui sont mauvais avec les bons et les bons avec les mauvais. Car on le sait déjà : "Il saura punir l'homme méchant, en marquant le Z de Zorro."



ITALIANO:

Il film in cui Antonio Banderas è quasi morto, Catherine Zeta-Jones si è innamorata di Michael Douglas e Anthony Hopkins ha scoperto Luis Miguel
La maschera di Zorro mostrava una nuova versione della storia dell'uomo mascherato più amato del mondo. I suoi protagonisti non solo hanno filmato un successo, ma hanno anche vissuto situazioni indimenticabili

Se c'è un eroe immortale e trasversale, quello è Zorro. Tutti sogniamo di essere o condividere avventure con quell'uomo mascherato che, con solo un mantello, una maschera e la sua spada, mette i cattivi al loro posto e rivendica i buoni. E tra tutti quelli che sognavano di essere Zorro c'era anche un ragazzino che giocava con i suoi amici nelle piazze di Malaga. “Ho condiviso il suo senso di giustizia, il suo rispetto per la libertà e la difesa dei deboli. Anche se non so se ho le palle per difendere i loro ideali. Beh, credo di sì", disse quel giovane, che era già diventato un attore di fama, e che nel 1998 avrebbe recitato in La maschera di Zorro: Antonio Banderas.

Chi legge nella memoria ricorderà che il personaggio di Zorro nacque dall'inventiva di Johnston McClulley nel romanzo La maledizione di Capistrano, pubblicato a puntate nel 1919. La storia era così attraente che, l'anno successivo, il primo film con è stato girato e ha come protagonista: Il Marchio di Zorro. Con lo stesso titolo, nel 1940, uscì un'altra versione con protagonista Tyrone Power. Ma quella che è stata installata per sempre nella memoria è la versione del 1952, quando per mano di Walt Disney e con Guy Williams come protagonista, Zorro divenne un eroe, una figura e un personaggio immortale.

In seguito l'uomo mascherato continuò ad apparire nei fumetti e in diverse varianti per il cinema; uno dei più ricordati fu realizzato da quello che all'epoca era l'uomo più bello del mondo: Alain Delon. Nel 1981, la parodia L'ultima follia di Zorro con George Hamilton fu un fallimento, forse perché più che un eroe mostrava un uomo piuttosto patetico. Diciassette anni dopo, arrivò una nuova versione, questa volta con Banderas, Anthony Hopkins e Catherine-Zeta Jones come protagonisti, Martín Campbell alla regia e il Re Mida di Hollywood, Steven Spielberg, in produzione.

Ne La maschera di Zorro (spoiler alert) la storia racconta che sono passati vent'anni da quando Don Diego de la Vega (Hopkins) è riuscito a liberare l'Alta California dall'oppressione coloniale, ma in cambio ha perso la libertà e la famiglia. Il destino lo incrocerà con Alejandro Murieta (Banderas) un ex ladro che diventerà il suo successore e vivrà una storia d'amore con Elena (Zeta-Jones).

Il progetto iniziò a prendere forma nel 1995 e fu grazie alla mente creativa e potente di Steven Spielberg. Come tanti ragazzi, durante la sua infanzia il creatore di ET era un fan della serie che aveva come protagonista Guy Williams. Già un uomo forte di Hollywood, ha deciso di collaborare con Tristar per portare il suo eroe sullo schermo. Lo ha fatto con un budget di 35 milioni di dollari.

La sedia da regista fu offerta a Robert Rodríguez, che aveva appena diretto La balada del pistolero. È iniziato bene, ma due mesi prima delle riprese ha chiesto altri 10 milioni di budget e quando gli hanno detto di no, ha deciso di andarsene. Il suo posto è stato preso da Martin Campbell.

Per il ruolo di un anziano Don Diego de la Vega, chiamarono Sean Connery che rifiutò l'invito. La seconda opzione è stata Hopkins che, ricevuta la proposta, ha pensato che fosse un errore, in fondo lo chiamavano sempre per ruoli “seri” e proprio per questo ha accettato, era ora di divertirsi un po'. "Inoltre, la cosa buona di interpretare il vecchio Zorro è che il mondo sa che, sebbene abbia più esperienza, è più lento, quindi non dovrò lavorare così duramente con la spada", ha giustificato.

Nel suo ruolo di produttore, Spielberg ha dimostrato ancora una volta che la sua cosa non era la fortuna ma il talento. Non è stato coinvolto nella stesura della sceneggiatura ma ha aggiunto cinque pagine di indicazioni alla versione finale che, secondo gli autori, "erano idee fantastiche". Non solo ha arricchito il testo, ma ha anche mostrato il suo occhio esperto nella scelta degli attori. Ha proposto un'attrice gallese sconosciuta, Catherine Zeta-Jones, con la quale non aveva mai lavorato e nemmeno visto dal vivo, ma una notte mentre navigava sulla sua televisione l'ha scoperta in una serie e ha dichiarato: è lei. Ed era lei.

Restava da trovare il nuovo Zorro. Doveva essere qualcuno sexy, tenero e latino. Hanno pensato a una figura che in quel momento era all'apice della sua carriera musicale e voleva cimentarsi come attore: Luis Miguel. L'artista messicano ha trovato interessante la proposta e ha deciso di aderire. Ha fatto le prove costume con mantello e maschera, ma le riprese hanno richiesto un tempo che andava contro il suo progetto originario: registrare un album in inglese e si è dimesso. Prima dell'addio di Luismi, è stato convocato Antonio Banderas.

Per lo spagnolo, incarnare l'uomo mascherato stava realizzando il sogno del ragazzo e ne aveva già realizzati diversi. Il figlio del commissario e del maestro non solo era stato

Attore preferito di Pedro Almodóvar, ha trionfato anche a Hollywood con film come Filadelfia, Intervista col vampiro, Assassini e La ballata del pistolero. Di fronte alla nuova proposta, ha accettato senza esitazione, orgoglioso di incarnare "l'unico supereroe spagnolo che è riuscito a raggiungere Hollywood". Se lo interrogavano per aver incarnato un eroe che ha combattuto i suoi compatrioti, rispondeva sinceramente: “Posso ammettere che il mio paese, la Spagna, ha fatto cose terribili in America. La conquista del Messico non è una cosa che mi rende felice, ma è successo cinquecento anni fa e io non c'entro niente.

Con gli attori ingaggiati è iniziato il blockbuster. Le riprese non sono state effettuate negli Stati Uniti ma in Messico, che era molto più economico e con tasse più basse. Tra tecnici e comparse furono assunti settemila messicani che dovettero affrontare temperature intorno ai quaranta gradi e nonostante le cure e l'idratazione qualcuno svenne sempre. Anche i costumi d'epoca non hanno aiutato a far fronte al tempo.

Il grosso problema non era il caldo, né la lingua diversa, nemmeno la cosiddetta "vendetta di Moctezuma" che assicura che ogni straniero che visita il Messico soffra di diarrea per non essersi adattato al proprio cibo. Il grosso problema erano le dogane. Tonnellate di esplosivo e un gran numero di armi dovevano passare attraverso il confine che, sebbene fossero oggetti di scena, erano percepiti come reali, il che implicava ore di scartoffie e ispezioni. Le autorità statunitensi hanno persino trattenuto per nove giorni gran parte del materiale, tra cui la spada di Zorro, che non era nemmeno di metallo ma di plastica.

Se il caldo era un problema per gli attori e le usanze un ostacolo per i produttori, qualcosa era una condanna per Banderas: i fotografi. Durante le riprese, sua moglie Melanie Griffith ha deciso di fargli visita sul set insieme a Stella, la loro figlia nata pochi mesi prima, il 24 settembre 1996. Ottenere l'immagine "spontanea" della famiglia ha portato a situazioni scomode con fotografi nascosti. si sono presentati come comparse o sono apparsi in luoghi inaspettati.

Mentre lo spagnolo ha affrontato il bene e il male del suo compito, quello che si è divertito moltissimo è stato Hopkins. Non solo era felice e senza guardie del corpo, ma un giorno decise di guidare da solo fino alle spiagge di Acapulco. Era così felice della sua "avventura" che lungo la strada si fermò a comprare un paio di dischi di Luis Miguel e Julio Iglesias, come rivelò in seguito. Ha ripetuto che era stufo di lavorare nel cinema britannico, perché sebbene la critica lo amasse, era terribilmente annoiato ed è per questo che essere Don Diego era molto divertente per lui poiché era qualcosa di molto diverso da quello che era solito fare.

Quando non scappavano dai fotografi o non andavano in spiaggia, Hopkins e Banderas seguivano rigorose lezioni di scherma. Per addestrarli fu assunto Bob Anderson, che aveva avuto tra i suoi allievi Erroll Flyn. In precedenza, Banderas si è allenato per quattro mesi con la squadra olimpica di scherma del suo paese. Se lo spagnolo ha stupito tutti come schermidore, il britannico ha stupito per la sua padronanza della frusta, ha proposto diverse coreografie e ha insegnato al compagno come usare quella corda di tre metri come un'arma micidiale.

Banderas ha rifiutato di essere sostituito da stuntman nelle acrobazie. Tutto andava bene, finché un giorno è quasi finita male. Per la sua sicurezza usava sempre l'imbracatura, ma qualcosa è andato storto in un colpo solo: “Mi hanno detto che non avevo l'imbracatura. Fino a quel momento non aveva perso l'equilibrio. Ma quando ho capito che non avevo protezione, sono andato nel panico”, ha detto al programma De tú a tú e ha concluso con umorismo “C'era un dislivello di 30 metri. Un modo molto stupido di morire, fare lo stronzo.

Se ci sono stati momenti di tensione, ce ne sono stati anche altri di elettrizzante sensualità. Zeta-Jones e Banderas hanno recitato in quello che hanno chiamato "il combattimento sexy" in cui entrambi si affrontano con le loro spade mentre eseguono movimenti sensuali. Quella scena avrebbe avuto una conseguenza inaspettata: un attore consacrato si sarebbe innamorato della donna gallese. Secondo quanto si racconta, quando Michael Douglas la vide sullo schermo, con quei primi piani che esaltavano la bellezza dell'attrice, ne rimase talmente affascinato da pregare Antonio Banderas di presentargliela. "Mi dissero che Michael Douglas voleva incontrarmi ed ero un po' nervosa perché non sapevo perché", avrebbe ricordato la donna gallese.

Su richiesta del compagno e nonostante i 25 anni di differenza, Catherine ha accettato di uscire con Douglas. Il primo incontro non è stato magico, il celebre seduttore stava chiacchierando cordialmente quando ha cercato di fare un commento lusinghiero che suonava fuori luogo all'attrice. “Dopo mezz'ora di conversazione gli ho detto: sai? Sarò il padre dei tuoi figli, ma lei mi ha risposto: lo sai? Penso di aver visto e sentito molto da te oggi e penso sia arrivato il momento di darti la buonanotte.", direbbe il protagonista di Low Instincts. Nonostante la brutta partenza, sono seguite altre partite e da quel momento in poinces con alti e bassi sono ancora insieme.

Quando il film uscì, dovette affrontare due produzioni con un budget maggiore ed effetti speciali: Lethal Weapon 4 e Armaggedon. Tuttavia, l'uomo mascherato ha prevalso: "La mia piccola spada ha battuto tutte quelle armi fantastiche", si vantava Banderas. E la chiave del suo successo potrebbe non risiedere nei protagonisti, nelle spade, nei combattimenti feroci o nei combattimenti sexy, ma piuttosto nel fatto che a tutti noi piace credere per un po' che, senza altro potere che il desiderio di rendere giustizia, puoi sconfiggi i cattivi con i buoni e i buoni con i cattivi. Perché lo sappiamo già: "Sarà punire l'uomo malvagio, segnando la Z di Zorro".



PORTUGUÊS

O filme onde Antonio Banderas quase morreu, Catherine Zeta-Jones se apaixonou por Michael Douglas e Anthony Hopkins descobriu Luis Miguel
A máscara do Zorro mostrou uma nova versão da história do mascarado mais querido do mundo. Seus protagonistas não apenas filmaram um sucesso, como também viveram situações inesquecíveis

Se existe um herói imortal e transversal, é o Zorro. Todos nós sonhamos em estar ou compartilhar aventuras com aquele homem mascarado que, apenas com uma capa, uma máscara e sua espada, coloca os bandidos em seu lugar e justifica os mocinhos. E entre todos os que sonhavam ser o Zorro, havia também um menino que brincava com os amigos nas praças de Málaga. “Compartilhei seu senso de justiça, seu respeito pela liberdade e defesa dos fracos. Embora eu não saiba se tenho coragem de defender seus ideais. Bem, acho que sim”, disse o jovem, que já havia se tornado um ator renomado, e que em 1998 estrelaria A Máscara do Zorro: Antonio Banderas.

O leitor de memória lembrará que o personagem Zorro nasceu da inventividade de Johnston McClulley no romance A Maldição de Capistrano, publicado em folhetim em 1919. A história era tão atraente que, no ano seguinte, o primeiro filme com foi filmado e teve como protagonista: A Marca do Zorro. Com o mesmo título, em 1940, foi lançada outra versão estrelada por Tyrone Power. Mas a que ficou para sempre na memória é a versão de 1952, quando pela mão de Walt Disney e com Guy Williams como protagonista, Zorro se tornou herói, figura e personagem imortal.

Mais tarde, o mascarado continuou a aparecer nos quadrinhos e em diferentes variantes para o cinema; uma das mais lembradas foi protagonizada por aquele que na época era o homem mais bonito do mundo: Alain Delon. Em 1981, a paródia, The Last Folly of Zorro com George Hamilton foi um fracasso, talvez porque mais do que um herói mostrasse um homem bastante patético. Dezessete anos depois, chegou uma nova versão, desta vez com Banderas, Anthony Hopkins e Catherine-Zeta Jones como protagonistas, Martín Campbell na direção e o Rei Midas de Hollywood, Steven Spielberg, na produção.

Em A Máscara do Zorro (alerta de spoiler) a história conta que vinte anos se passaram desde que Don Diego de la Vega (Hopkins) conseguiu libertar a Alta Califórnia da opressão colonial, mas em troca perdeu sua liberdade e família. O destino o cruzará com Alejandro Murieta (Banderas), um ex-ladrão que se tornará seu sucessor e viverá uma história de amor com Elena (Zeta-Jones).

O projeto começou a tomar forma em 1995 e foi graças à mente criativa e poderosa de Steven Spielberg. Como tantos meninos, durante a infância o criador de ET era fã da série que tinha Guy Williams como protagonista. Já um homem forte de Hollywood, ele decidiu fazer parceria com a Tristar para trazer seu herói para a tela. Ele fez isso com um orçamento de US$ 35 milhões.

A cadeira de diretor foi oferecida a Robert Rodríguez, que acabara de dirigir La balada del pistolero. Começou bem, mas dois meses antes das filmagens ele pediu um orçamento adicional de 10 milhões e quando lhe disseram que não, ele decidiu sair. Seu lugar foi ocupado por Martin Campbell.

Para o papel do idoso Don Diego de la Vega, eles chamaram Sean Connery, que recusou o convite. A segunda opção foi Hopkins que, ao receber a proposta, achou um erro, afinal, sempre o chamavam para papéis “sérios” e foi justamente por isso que ele aceitou, era hora de se divertir um pouco. "Além disso, o bom de interpretar o velho Zorro é que o mundo sabe que, embora tenha mais experiência, ele é mais lento, então não terei que trabalhar tanto com a espada", justificou.

Em seu papel de produtor, Spielberg mostrou mais uma vez que seu lance não era sorte, mas talento. Ele não participou da redação do roteiro, mas acrescentou cinco páginas de instruções à versão final que, segundo os autores, "foram ideias fantásticas". Ele não apenas enriqueceu o texto, como também mostrou seu olhar de especialista na escolha de atores. Ele propôs uma atriz galesa desconhecida, Catherine Zeta-Jones, com quem nunca havia trabalhado ou visto ao vivo, mas uma noite enquanto navegava em sua televisão a descobriu em uma série e declarou: É ela. E era ela.

Restava encontrar o novo Zorro. Tinha que ser alguém sexy, terno e latino. Eles pensaram em uma figura que na época estava no auge da carreira musical e queriam se experimentar como ator: Luis Miguel. A artista mexicana achou a proposta interessante e resolveu aderir. Fez testes de figurino com capa e máscara, mas a filmagem exigiu um tempo que ia contra seu projeto original: gravar um disco em inglês e ele pediu demissão. Antes da despedida de Luismi, Antonio Banderas foi convocado.

Para o espanhol, encarnar o mascarado foi concretizar um sonho de miúdo e que já tinha realizado vários. O filho do comissário e da professora não só tinha sido Ator preferido de Pedro Almodóvar, também triunfou em Hollywood com filmes como Filadélfia, Entrevista com o Vampiro, Assassinos e A Balada do Pistoleiro. Diante da nova proposta, aceitou sem hesitar, orgulhoso de encarnar o “único super-herói espanhol que conseguiu chegar a Hollywood”. Se o questionassem por encarnar um herói que lutou contra seus compatriotas, ele responderia com sinceridade: “Posso admitir que meu país, a Espanha, fez coisas terríveis na América. A conquista do México não é algo que me deixa feliz, mas aconteceu há quinhentos anos e não tenho nada a ver com isso.

Com os atores contratados, o blockbuster começou. As filmagens não foram feitas nos Estados Unidos, mas no México, que era muito mais barato e com menos impostos. Entre técnicos e figurantes, foram contratados sete mil mexicanos que tiveram de enfrentar temperaturas a rondar os quarenta graus e apesar dos cuidados e hidratação alguém sempre desmaiava. Os trajes de época também não ajudaram a enfrentar o clima.

O grande problema não foi o calor, nem o idioma diferente, nem mesmo a chamada “Vingança de Moctezuma” que garante que todo estrangeiro que visita o México sofra de diarreia por não se adaptar à sua alimentação. O grande problema eram os costumes. Pela fronteira tiveram que passar toneladas de explosivos e um grande número de armas que, embora fossem adereços, foram percebidas como reais, o que implicou horas de papelada e inspeções. As autoridades americanas chegaram a reter grande parte do material por nove dias, entre os quais a própria espada de Zorro, que nem era de metal, mas de plástico.

Se o calor era um problema para os atores e os costumes um obstáculo para os produtores, algo era uma condenação para Banderas: os fotógrafos. Durante as filmagens, sua esposa Melanie Griffith decidiu visitá-lo no set junto com Stella, sua filha que havia nascido alguns meses antes, em 24 de setembro de 1996. Conseguir a imagem "espontânea" da família levou a situações desconfortáveis ​​com fotógrafos ocultos. posaram como figurantes ou apareceram em lugares inesperados.

Enquanto o espanhol lidava com o bem e o mal de sua tarefa, quem se divertia muito era Hopkins. Ele não apenas estava feliz e sem guarda-costas, como um dia decidiu dirigir sozinho até as praias de Acapulco. Ficou tão feliz com a sua "aventura" que no caminho parou para comprar alguns discos de Luis Miguel e Julio Iglesias, como revelou mais tarde. Ele repetiu que estava farto de trabalhar no cinema britânico, porque embora os críticos o amassem, ele estava terrivelmente entediado e por isso ser Don Diego era muito divertido para ele, pois era algo muito diferente do que costumava fazer.

Quando não estavam fugindo dos fotógrafos ou viajando para a praia, Hopkins e Banderas faziam aulas de esgrima rigorosas. Para treiná-los, foi contratado Bob Anderson, que teve Erroll Flyn entre seus alunos. Anteriormente, Banderas treinou por quatro meses com a equipe olímpica de esgrima de seu país. Se o espanhol surpreendeu a todos como esgrimista, os britânicos maravilharam com o domínio do chicote, ele propôs várias coreografias e ensinou seu parceiro a usar aquela corda de três metros como uma arma mortal.

Banderas se recusou a ser substituído por dublês em acrobacias. Tudo ia bem, até que um dia quase acabou mal. Para sua segurança, ele sempre usou um arnês, mas algo deu errado em uma tacada: “Eles me disseram que eu não tinha arnês. Até aquele momento ele não havia perdido o equilíbrio. Mas quando percebi que não tinha proteção, entrei em pânico”, contou ao programa De tú a tú e finalizou com humor “Aquilo teve uma queda de 30 metros. Uma maneira muito estúpida de morrer, bancando o babaca.

Se houve momentos de tensão, houve também outros de eletrizante sensualidade. Zeta-Jones e Banderas protagonizaram o que chamaram de "a luta sexy", onde ambos se enfrentam com suas espadas enquanto realizam movimentos sensuais. Aquela cena teria uma consequência inesperada: um ator consagrado se apaixonaria pela galesa. Segundo dizem, quando Michael Douglas a viu na tela, com aqueles close-ups que realçavam a beleza da atriz, ficou tão cativado que implorou a Antonio Banderas que a apresentasse a ele. "Eles me disseram que Michael Douglas queria me conhecer e eu estava um pouco nervosa porque não sabia por quê", lembra a galesa.

A pedido do companheiro e apesar da diferença de 25 anos, Catherine aceita sair com Douglas. O primeiro encontro não foi mágico, o renomado sedutor conversava cordialmente quando tentou fazer um comentário lisonjeiro que soou deslocado para a atriz. “Depois de meia hora conversando eu disse a ele: sabe? Eu vou ser o pai dos seus filhos, mas ela me respondeu: Você sabe? Acho que vi e ouvi muito de você hoje e acho que é hora de dizer boa noite.", diria o protagonista de Low Instincts. Apesar do péssimo começo, outras partidas se seguiram e a partir daínces com altos e baixos ainda estão juntos.

Quando o filme foi lançado, teve que enfrentar duas produções com maior orçamento e efeitos especiais: Máquina Mortífera 4 e Armaggedon. No entanto, o mascarado prevaleceu: "Minha pequena espada venceu todas aquelas armas fantásticas", vangloriou-se Banderas. E a chave do seu sucesso pode não estar nos protagonistas, nas espadas, nas lutas ferozes ou nas lutas sensuais, mas sim no facto de todos gostarmos de acreditar durante algum tempo que, sem outro poder senão o desejo de fazer justiça, podes derrote aqueles que são maus com os bons e bons com os maus. Porque já sabemos que: "Ele saberá castigar o malvado, marcando o Z do Zorro."

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Rincón Luis Miguel
20 aniversario (1999 - 2019)
(Buenos Aires, Argentina)
Contactos:
siguenos en facebook siguenos en facebook sígueme en Instagram siguenos en Twitter Canal de youtube sígueme en Blogger sígueme por Correo